Glosario de agricultura de precisión: los términos técnicos explicados

NDVI, ETo, balance hídrico, tensión de agua, EC... Qué significan los términos que verás en cualquier plataforma de agricultura de precisión, explicados sin jerga.

Cuando empiezas a mirar sensores de suelo, imágenes satelitales o plataformas de riego inteligente, aparece un vocabulario que no se usa en el día a día del campo: NDVI, ETo, tensión de agua, EC... Términos que vienen de la agronomía y la teledetección, y que casi nunca se explican en un lenguaje normal.

Aquí tienes las definiciones reales, sin vender nada, para que entiendas qué mide cada dato y por qué importa.

Suelo

Humedad volumétrica del suelo (VWC)

El porcentaje de un volumen de suelo que está ocupado por agua. Es el dato más básico de un sensor de humedad: no te dice si "hay agua" o "no hay agua", te dice exactamente cuánta, en tanto por ciento. Es la base sobre la que se calculan casi todos los demás indicadores de suelo.

Capacidad de campo (CC) y punto de marchitez permanente (PMP)

Dos límites que definen el rango útil de agua en el suelo. La capacidad de campo es la cantidad máxima de agua que el suelo retiene después de drenar el exceso por gravedad — regar por encima de esto es agua desperdiciada. El punto de marchitez permanente es el nivel mínimo a partir del cual la planta ya no puede extraer agua del suelo, aunque siga habiendo humedad. Entre estos dos puntos está el agua realmente disponible para el cultivo.

Tensión de agua del suelo (modelo de Van Genuchten)

No toda el agua en el suelo está igual de "disponible": cuanto más seco está el suelo, más fuerza tiene que hacer la raíz para extraerla. Esa fuerza se llama tensión o succión matricial. El modelo de Van Genuchten es la fórmula estándar en ciencia del suelo para traducir la humedad medida por un sensor en esa tensión real — te dice si el suelo está en un punto cómodo para la planta o si ya le está costando esfuerzo extraer agua, incluso antes de que se note estrés visible.

Conductividad eléctrica (EC) y salinidad relativa

La conductividad eléctrica del suelo se relaciona directamente con la concentración de sales disueltas en el agua del suelo. Un valor de EC que sube de forma sostenida suele ser señal de acumulación de sales — por calidad del agua de riego, por fertirrigación mal ajustada o por drenaje insuficiente. Detectarlo pronto evita daños en raíz que tardan semanas en verse a simple vista.

Clima y agua

Evapotranspiración de referencia (ETo)

La cantidad de agua que se pierde por evaporación del suelo y transpiración de las plantas en condiciones estándar, calculada a partir de datos meteorológicos (temperatura, viento, humedad, radiación). El método más usado y más preciso para calcularla es Penman-Monteith, el estándar de la FAO. La ETo es el punto de partida para saber cuánta agua necesita reponer el riego cada día.

Coeficiente de cultivo (Kc)

La ETo es un valor genérico, no específico de tu cultivo. El coeficiente de cultivo (Kc) ajusta ese valor según la especie y su fase fenológica — un olivo en floración no consume agua igual que un olivo en reposo invernal. Multiplicando ETo × Kc se obtiene la necesidad hídrica real del cultivo en cada momento.

Balance hídrico del suelo

El cálculo que compara, día a día, cuánta agua entra en el suelo (lluvia, riego) frente a cuánta sale (evapotranspiración, drenaje). Es el modelo — basado en el estándar agronómico FAO-56 — que permite predecir cuándo el suelo va a quedarse por debajo del umbral cómodo para el cultivo, y por tanto cuándo hay que regar, antes de que ocurra.

Agua disponible total (TAW) y agua fácilmente disponible (RAW)

TAW es el rango completo de agua que el cultivo puede usar entre capacidad de campo y punto de marchitez permanente. RAW es la parte de ese rango que la planta puede extraer sin sufrir estrés — normalmente entre el 40% y el 60% del TAW, según el cultivo. Regar antes de agotar el RAW es la base de un riego eficiente.

Satélite

NDVI (Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada)

Un índice calculado a partir de imágenes satelitales (en AgrolabX, de Sentinel-2) que mide el vigor vegetativo de una parcela. Se basa en cómo la vegetación sana refleja la luz infrarroja de forma distinta a la vegetación estresada. Un NDVI bajo o en caída en una zona concreta de la parcela suele ser una de las primeras señales visibles de estrés hídrico, nutricional o sanitario — antes incluso de que se aprecie a pie de campo.

SAVI (Índice de Vegetación Ajustado al Suelo)

Una variante del NDVI que corrige la influencia del suelo desnudo visible entre las plantas. Es más fiable que el NDVI puro en cultivos leñosos con marcos de plantación amplios — como olivar y almendro — donde hay mucho suelo expuesto entre árboles.

NDWI (Índice de Agua de Diferencia Normalizada)

Similar al NDVI, pero centrado en el contenido de agua en la vegetación en lugar del vigor general. Complementa al NDVI para distinguir si una caída de vigor se debe específicamente a falta de agua o a otra causa (nutricional, sanitaria, plagas).

Riego y nutrición

Fertirrigación

La aplicación de fertilizante disuelto en el agua de riego, en lugar de en seco. Permite ajustar dosis y momento con mucha más precisión que el abonado tradicional, pero también exige más control — un desajuste se traslada directamente al suelo y a la salinidad.

Recomendación de riego basada en datos

El resultado final de combinar todo lo anterior: sensores de suelo (humedad, tensión), datos climáticos (ETo), balance hídrico y, en algunos sistemas, imágenes satelitales. En vez de regar por calendario o por costumbre, la recomendación te dice cuándo regar y cuánta agua aplicar, parcela por parcela, en base a lo que realmente está pasando en el suelo ese día.


Todos estos indicadores por separado son útiles. Juntos, en una sola plataforma que los cruza automáticamente y te dice qué hacer con ellos, es donde está el valor real — que es exactamente lo que hace AgrolabX con los datos de tu finca.

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